Venezuela no necesita más información. Necesita criterio.

Lo del 3 de enero ya lo viste, ya lo leíste y ya lo discutiste. Es hora de aprender de lo que pasó.

In partnership with

How much could AI save your support team?

Peak season is here. Most retail and ecommerce teams face the same problem: volume spikes, but headcount doesn't.

Instead of hiring temporary staff or burning out your team, there’s a smarter move. Let AI handle the predictable stuff, like answering FAQs, routing tickets, and processing returns, so your people focus on what they do best: building loyalty.

Gladly’s ROI calculator shows exactly what this looks like for your business: how many tickets AI could resolve, how much that costs, and what that means for your bottom line. Real numbers. Your data.

Lo que Venezuela vuelve a enseñarnos sobre poder, dinero y criterio

No voy a empezar explicando lo que pasó el 3 de enero. No porque no sea importante, sino porque ya lo sabes.

Hoy la información sobra. Lo que escasea es algo mucho más valioso: criterio. Y cuando el criterio escasea, la gente reacciona, opina, se indigna… pero no entiende.

Yo no hablo de Venezuela desde la distancia emocional ni desde la comodidad ideológica. Hablo desde la experiencia, desde la pérdida y desde los negocios.

Perdí empresas.
Perdí estabilidad.
Perdí la ilusión de que alguien vendría a arreglar el país por mí.

Y en ese proceso aprendí algo que hoy, más que nunca, vuelve a ser relevante:

👉 Las crisis no destruyen a las personas; revelan cómo piensan.

Poder no es narrativa, es estructura

Muchos siguen leyendo lo que ocurre en Venezuela como si fuera una serie. Buscan héroes, villanos, giros dramáticos y finales felices.

Eso es entretenimiento político. No análisis.

El poder real —el que mueve gobiernos, mercados y capitales— no se guía por emociones. Se guía por intereses, costos y beneficios. Por eso, aunque a muchos les incomode decirlo, Trump no actúa como un político clásico. Actúa como un empresario.

Un empresario no moraliza el tablero. Lo lee. No romantiza aliados ni demoniza enemigos. Evalúa utilidad, desgaste y oportunidad.

No digo esto para aplaudir ni para justificar. Lo digo para entender. Y entender es el primer paso para no repetir errores.

Lo que Venezuela me enseñó sobre dinero (y casi nadie quiere escuchar)

Durante años, muchos venezolanos confundimos ingresos con estabilidad. Creímos que mientras entrara dinero, todo estaba bien. No entendimos que el dinero sin estructura es frágil.

Hoy quiero dejarte tres ideas claras, no como opinión, sino como criterio económico:

1. El dinero sigue al orden, no al discurso

Los capitales no se mueven por promesas ni por consignas. Se mueven hacia donde hay reglas claras, previsibilidad y posibilidad de salida.

Cuando un país se vuelve impredecible, el dinero no pelea: se va. Por eso, depender de una sola fuente, un solo país o una sola narrativa es suicida.

2. La estabilidad no es que “nada pase”

Este es uno de los errores más comunes.

La gente busca sistemas “estables” porque no quiere fricción. Pero en la vida real —y en los negocios— lo que no se mueve se rompe.

Los sistemas sanos fluctúan, se ajustan y se corrigen. Los sistemas que prometen calma perfecta suelen esconder fragilidad.

3. El verdadero activo es el criterio

El dinero se pierde y se recupera. El criterio mal entrenado te hace perder una y otra vez. Por eso ves personas que ganan dinero rápido y lo pierden igual de rápido.

No falló la oportunidad. Falló la cabeza que la ejecutó.

¿Qué tiene que ver todo esto con Ingresos Pasivos Inteligentes?

Todo. Porque IPI nunca ha sido sobre “hacer dinero rápido”. Ha sido sobre pensar mejor para generar ingresos sostenibles, incluso en entornos hostiles.

Hoy más que nunca, el mundo premia a quienes:

  • No dependen de un solo país.

  • No dependen de un solo ingreso.

  • No dependen de un solo sistema.

Y castiga a quienes delegan su pensamiento en otros.

No estoy diciendo que tengas que irte, invertir o hacer nada impulsivamente.
Estoy diciendo algo más incómodo:

👉 Si no desarrollas criterio, cualquier escenario te va a aplastar.

La pregunta que importa

No es “qué va a pasar con Venezuela”. Eso nadie lo sabe con certeza.

La pregunta real es: ¿Qué tipo de persona estás siendo frente a la incertidumbre?

¿La que reacciona? ¿La que se anestesia con entretenimiento? ¿O la que usa el caos para pensar mejor, ordenar su vida y construir estructuras más inteligentes?

Yo elegí hace años la tercera opción. No fue cómoda. Pero fue liberadora. Y por eso sigo aquí, hablando de negocios, criterio y responsabilidad, incluso cuando incomoda.

Porque ningún país se reconstruye y ninguna vida mejora si seguimos confundiendo emoción con pensamiento.

Si quieres profundizar más conmigo, te invito a ver mi último live donde hablé sobre este tema. Espero tus comentarios.

Nos seguimos leyendo.

Edgady.

Reply

or to participate.